Predicciones Tecnológicas para el 2024

En un escenario global de rápidos avances, Colombia no es ajena a los avances de innovación. Estos desarrollos prometen transformar la sociedad colombiana, impulsando sectores clave y mejorando la calidad de vida de sus habitantes. A continuación, destaco los 5 principales avances tecnológicos que se esperan para este 2024.

1. Tecnología 5G:

Colombia se unirá a la revolución de la conectividad con la implementación generalizada de la tecnología 5G. Este avance permitirá una velocidad de navegación sin precedentes y una conectividad más estable, facilitando la comunicación entre dispositivos y propiciando el desarrollo de ciudades inteligentes y dando alcance a áreas remotas, contribuyendo a reducir la brecha digital en el país.

2. Salud Digital:

El sector salud experimentará avances significativos con la expansión de la telemedicina y la adopción de soluciones basadas en inteligencia artificial. Plataformas de diagnósticos remotos y seguimiento de pacientes a través de dispositivos en línea mejorarán el acceso a la atención médica, especialmente en regiones geográficamente apartadas.

3. Agricultura Inteligente:

El sector agrícola verá la implementación de tecnologías inteligentes en la producción de alimentos. Sensores conectados a internet, drones y análisis de datos permitirán una gestión más eficiente de los cultivos, optimizando el uso de recursos y reduciendo el impacto ambiental.

4. Nuevos Emprendimientos Tecnológicos:

El gobierno está comprometido con el fomento de la innovación. Se espera un aumento en el apoyo financiero y regulatorio para emprendedores con proyectos de base tecnológica. Incubadoras y centros de innovación florecerán, proporcionando un entorno propicio para el desarrollo de nuevas ideas y tecnologías disruptivas.

5. Educación Digital y Realidad Aumentada:

La educación se verá beneficiada por avances en plataformas digitales y herramientas de aprendizaje basadas en inteligencia artificial. La realidad aumentada se comenzará a integrar en la educación, proporcionando experiencias de aprendizaje más inmersivas y participativas. Esto no solo mejorará la calidad de la educación, sino que también contribuirá a cerrar brechas educativas entre áreas urbanas y rurales. Estos avances dependen en gran medida de la rapidez en que las instituciones educativas transformen sus modelos de enseñanza y empiecen a educar para un futuro muy diferente al que creíamos.

Nos encontramos en un momento emocionante de transformación tecnológica. Tanto así que esta columna fue escrita con la ayuda de la Inteligencia Artificial de Chat GPT4.

Estos avances no solo impulsarán el desarrollo económico del país, sino que también mejorarán la calidad de vida de sus ciudadanos. Es fundamental que estos cambios se implementen de manera inclusiva y sostenible, garantizando que todos los sectores de la sociedad se beneficien de manera equitativa.

Universitarios en peligro de extinción

Todavía recuerdo cuando una compañera de universidad quien hoy es una gran profesional de la comunicación, en aquel entonces lloraba desconsolada porque había reprobado el examen final de revelado fotográfico. Sus intenciones de pasar el semestre parecían frustrarse por no lograr mezclar adecuadamente unos químicos bajo una luz roja del laboratorio de la universidad. Mientras tanto, del otro lado del mundo los medios de comunicación ya utilizaban las novedosas cámaras digitales.

Todos sabíamos lo que se venía, pero la universidad insistía en calificar y reprobar a un estudiante por no lograr una alquimia fotográfica que para nada le iba a servir en su futuro profesional.

Algo parecido está sucediendo hoy en las aulas universitarias. Los estudiantes y profesores se preguntan la necesidad de cursar materias que les exigen aprender a hacer procesos repetitivos, computar datos para sacar probabilidades, pintar gráficas tediosas, redactar informes y hacer cálculos matemáticos larguísimos que toman tiempo y sacan canas. Cuando podrían lograr un resultado más certero con una sola petición hablada a la Inteligencia Artificial.

El reto para la formación de los actuales y futuros universitarios comienza por entender que las reglas del juego cambiaron. Por ejemplo para los profesores, tal como está planteado el actual sistema académico, les será prácticamente imposible verificar si un estudiante cumplió con una tarea utilizando su conocimiento adquirido o utilizó una IA para hacer trampa. Mientras muchos representantes de la academia centran su discurso en encontrar la forma de detectar y prohibir el uso de la IA en el aula universitaria. En un futuro cercano, no usar las IA, será tan anacrónico como pedirle hoy a un estudiante de ingeniería que no use la calculadora.

Ahora más que nunca se necesita replantear la manera de enseñar, en donde debe primar una formación con un enfoque humanista en todas las áreas del conocimiento. La capacidad de saber si un estudiante aprende correctamente ya no será el resultado de la calificación de un examen. El estudiante deberá ser formado menos en hacer y más en pensar, sustentado en valores éticos que le permitan entender que las IA llegaron para potenciar el pensamiento y no para reemplazarlo.

Las universidades están llamadas a transformar su pénsum académico. Hay carreras que hoy se enseñan que están destinadas a desaparecer si no se reorienta su enfoque profesional.  Por ejemplo, se habla de una nueva carrera que será la dominante en un futuro cercano, la “Ingeniería de Peticiones”, que es algo así como aprender a pensar las peticiones correctas a las IA para obtener los resultados adecuados.

Ser conscientes, responsables y honestos nunca había sido tan importante para profesores y estudiantes. Porque los que están utilizando la IA no para potenciar su forma de pensar, sino para ganar un examen o reemplazar un trabajo, se están engañando a si mismos y seguramente son universitarios que están cursando carreras en peligro de extinción.

Sexo en el Metaverso

Esta semana discutía con una compañera de aventuras creativas sobre las experiencias del metaverso y me recordaba una escena de la película futurista “El Demoledor”, estrenada en 1993, donde en un supuesto año 2032 la protagonista (Sandra Bullock) invita a un viajero en el tiempo (Silvester Stallone) a tener sexo. Éste, emocionado salta al sofá, alista su virilidad y vaya sorpresa cuando su pretendiente le entrega un casco que le lleva a la mente imágenes virtuales de su supuesto intercambio sexual. Como es evidente para cualquier amante de 1993 (y del 2023), rechazó el casco argumentando que no concebía una relación sexual sin poder besarla, tocarla, y por supuesto, de aquello también. El personaje de Bullock salta despavorido como si en el futuro poder sentir la cercanía de un cuerpo a otro fuera asquerosamente inconcebible. Así leían el futuro hace 30 años. Hoy en día, los avances en las tecnologías de sensores hápticos y los desarrollos del metaverso parecieran estar cada vez más cerca de poder brindar este tipo de experiencias. La industria del porno ya está en etapa de pruebas de dispositivos que estimulan las partes nobles, que acompañados de un casco de realidad virtual, pueden controlar a su avatar mientras se revuelcan con otro en un catre imaginario.

Muchos futurólogos aseguran que en muy pocos años ésta será la forma más común de tener relaciones sexuales.  En principio argumentan considerables razones de salud pública, pero también porque quieren venderse como conferencistas pitonisos de la era digital. Después de leer varios artículos, recuerdo que estos mismos futurólogos fueron los que nos aterrorizaron diciéndonos que nunca más dejaríamos el tapabocas, que los eventos masivos presenciales iban a desaparecer y que la industria del turismo iba a quebrar. Ojalá pudiese viajar al pasado y en mitad de sus millonarias conferencias, mostrarles un par de fotos de los carnavales de Barranquilla 2023. Quizás le hubiese ahorrado a la humanidad incontables suicidios por causa de depresión.

Es verdad que el mundo cambió, la pandemia nos volvió híbridos, nos enseñó una nueva forma de interactuar, trabajar y entretenernos. Pero somos seres sociales que necesitamos interactuar frente a frente, y en la pareja tocarnos, abrazarnos, besarnos y de aquello también, para simplemente tener una razón para vivir.

Seguramente vendrán nuevos desafíos, pero sabremos encontrar la manera de seguir siendo humanos. El metaverso y el sexo virtual serán un gran negocio de entretenimiento. Pero nunca existirá aparato que suplante la sublime experiencia de sentir que uno está dentro del otro, intercambiando mucho más que “unos y ceros”.

La trampa de la DATA

En Agencia Pópuli conocemos a varios que pagan montones de dinero para tener acceso a la DATA y creen que con eso ya tienen el cielo comprado. Qué mal están…

Para ponerles un ejemplo, las empresas que proporcionan DATA son como los radiólogos, quienes hacen un examen con tecnologías de avanzada y ayudados por una máquina dan un diagnóstico certero.

¡¡Vaya que bien!! ¡Pero el diagnóstico no cura la enfermedad!

Para eso necesitas a un médico especialista que haga la correcta interpretación de ese diagnóstico, que incluso sea capaz de detectar algún error de parametrización de la máquina que emitió el resultado. Que, conociendo la historia médica, cotejándola con el estado emocional y apoyándose en un análisis clínico del paciente. Receta un tratamiento efectivo para curar la enfermedad.

En Agencia Pópuli valoramos e interpretamos los diagnósticos que nos entrega la DATA, pero siempre los cotejamos con esa clínica del paciente para crear la estrategia más apropiada para darle solución a los retos de comunicaciones y marketing.

Por eso ¡ojo con la DATA!, es solo un diagnóstico, no es el tratamiento.

¡No caigas en la trampa!